
Esa mañana mi dirección apuntaba hacia la ciudad de Copán Ruinas, asentada a un kilómetro de la ciudadela pre-colombina maya llamada Copán.
Mis planes eran despertarme a las 6 a.m. pero descubrí que el Ipod no es como los celulares que cuando los apagas completamente se activa igualmente la alarma. Dieron las 7 de la mañana cu ando abrí el ojo automáticamente y me di cuenta que me había levantado "tarde". Con las mismas me fui hacia la entrada del hotel que daba a la carretera y 15 minutos después pasó el bus que me dejó el La Guama. Aproveché y tomé un desayuno donde la señora Rosa, quien muy amablemente me sirvió huevos revueltos, tortillas, frijoles y café. La idea era tomar un bus desde La Guama hasta San Pedro Sula (la segunda ciudad más importante de Honduras) y en el terrapuerto tomar un bus hacia Copán Ruinas.

Llegando al terrapuerto, todos los encargados de jalar pasajeros hacia sus respectivas líneas de buses no soltaban toda la información con tal de que subas a su bus. Luego de tratar de obtener información objetiva por 20 minutos alrededor de la terminal, llegué a la conclusión que el próximo bus hacia Copán Ruinas salía a las 11 de la mañana y eran recién las 10, así que por 60 lempiras me subí en un bus que me dejaría en el pueblo de La Entrada (extraño nombre) y de ahí tomaría un bus hacia Copán Ruinas. 2 horas hacia La Entrada desde San Pedro Sula y 1:30 desde ahí hasta Copán Ruinas.
Llegué a Copán Ruinas y decidí quedarme en un hospedaje llamado Manzana Verde por 96 lempiras la noche pero no recomendable ni para tomarse una Coca-Cola dentro ya que son demasiado caras al igual que las cervezas.

Copán Ruinas es un pueblo pequeño, muy seguro para caminar, con muchísimo turismo y por lo tanto un poco más caro que el resto de Honduras. La ciudad tiene un aire colonial con casas antiguas, calles empedradas y bastante limpia. Esa tarde la dediqué a conocer la ciudad. Luego de almorzar unas deliciosas pupusas (mi nueva adicción que son empanadas hechas con tortillas de maíz rellenas) me fui a visitar un museo en la plaza principal por 3 dólares te daba un adelanto de lo que era el mundo Maya y Copán. Personalmente me pareció bastante descuidado y no muy interesante a no ser por algunos monolitos y estelas mayas originales conservadas en perfecto estado. Ya al día siguiente cuando visitara Copán tendría una mejor idea.
Esa noche me fui al Via Via por unas cervezas (qué pasa? cerveza todas las noches?) e hice algunos amigos. La noche terminaría a las 11:30 por el bendito toque de queda que te corta toda la viada en la que un par de cervezas ya te había colocado.

A la mañana siguiente me fui a Copán Ruinas. 3 horas bien invertidas en esta ciudadela fueron suficiente para conocerla. No es muy grande, pero definitivamente no carece de importancia y es una atracción que se debe visitar en Honduras. De regreso de Copán ya se le había dado la vuelta 3 veces a la ciudad de Copán Ruinas y no había más que hacer. Los siguientes videos, muestran de una mejor manera mi recorrido en Copán:
Tendría que decidir si ir a El Salvador o a Guatemala. La frontera de Guatemala estaba a 12 km de Copán, mientras que El Salvador estaba a un viaje un poco más largo.

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