
A cruzar nuevamente la frontera! Ahora hacia Guatemala y era más fácil. Salí hacia San Salvador y luego tomé un bus directo que por US $15 me dejaría en la terminal en ciudad de Guatemala o "Guatemala City" como la alienación nos hace llamar a nuestras ciudades latinoamericanas.
La frontera fue sólo una rutina de revisar pasaporte y estamparlo, no duró más de 10 minutos. Así que luego de 5 horas llegué a "Guatemala City". Eran ya las 7 p.m. y la oscuridad me hacía tomar precauciones. Un taxi que conseguí a través del asistente del bus en el que me vine me lo consiguió, obviamente sobrepagando me cobró 5 dólares en llevarme a la zona (en medio de la calle) donde tipo Perú los buses para Antigua sobreparaban para que luego de una hora y a por lo menos 100 km/h entre cerros y curvas te dejaran en el Terminal de Antigua.

A 1500 m.s.n.m, Antigua es una ciudad colonial muchísimo más pequeña y menos desarrollada que la ciudad de Guatemala, pero sin embargo posee mucha historia, pues fue una vez capital de Guatemala, lo que la ha realzado y la ha vuelto un destino turístico. Lamentablemente muy turístico. Encuentras precios de todo tipo, algunos muy elevados y otros más acequibles. Burger King, MacDonald's y Subway están a la orden de los gringos y bueno mía también porque comí Burger King esa noche a las 11 p.m. como mi única opción que de paso estuvo buenota y Subway dos veces (para no dejar la costumbre ni la adicción). Antigua está rodeada de iglesias y museos. La mayor atracción es escalar el volcán Pacaya donde uno puede prácticamente jugar con la lava entre los dedos.

Al día siguiente por la mañana, me dediqué a recorrer Antigua entre parques y calles de piedras, músicos en la ciudad y mucha gente alrededor. Separé una excursión al volcán Pacaya ese mismo día que salía las 2 p.m. Vería lava por primera vez. La excursión la conseguí en 55 Quetzales (la nueva moneda que ahora usaría y aproximadamente 8 Quetzales hacen un dólar estadounidense). La entrada al volcán se paga también en la entrada y cuesta Q40. La excursión incluía transporte hasta la falda del volcán, guía y regreso a Antigua.

Llegamos al volcán y luego de 1:30 de ascenso primero en terreno verde y con árboles y luego en terreno rocoso, pedregoso como si caminásemos sobre canicas llegamos finalmente muy cerca al cráter del volcán, por donde la lava salía por un lado del cono. El calor se sentía ya a 100 m de distancia y cuando teníamos 1 m cerca a ella, era como estar al costado del fuego. Las rocas de alrededor nuestro estaban calientes y unas tan calientes que hasta derretían suelas de zapatillas.


Luego de estar un buen rato jugando con la lava, derritiendo marshmellows y tomándonos miles de fotos para recordar esta experiencia casi única, nuestro guía nos recomendó bajar antes que se hiciera de noche. La bajada fue más divertida entre caídas y deslizamientos sobre las "canicas" de lava seca. Llegamos a Antigua como a las 8:30 de la noche. El bus nos dejó en el Parque Central en donde aproveché para comer unas tortillas con guacamole, carne en tiras, frijoles licuados y mucho jalapeño. Se llevó de encuentro las pseudo-fajitas del Chili's y por Q12 (US 1.5).

Al día siguiente quería conocer la ciudad pagana llamada San Andrés de Itzapa (a 45 minutos de Antigua). El atractivo de ir a Itzapa es visitar la capilla no acpetada por la iglesia católica dirigida a un santo venerado por muchas comunidades. El Santo es Maximón (pronunciado Mashimón) o San Simón como también lo conocen. El templo tiene un patio principal en frente de él, donde chamanes y fieles queman ofrendas a San Simón (puros, inciensos, velas, hierbas, etc), fuman puros en su nombre y beben y escupen aguardiente frente a sus hogueras. Por supuesto que si uno quiere quemar una ofrenda a San Simón, debe pagar primero Q20 en la cantina adjunta a la capilla. La cantidad de fieles que hacen cola para tocar la imagen de San Simón es incontable, no dejan de venir unos tras otros, no tampoco las hogueras se apagan nunca. En el ambiente se respira tabaco, incienso, intranquilidad de los fieles que demandan atenciones y hasta se ven chamanes bailando al ritmo de música guatemalteca que se escucha a través de los grandes parlantes al costado del patio principal frente a la iglesia.

El origen de Maximon no lo conoce ni la gente que lo venera. Preguntando a varios fieles, me dieron distintas versiones como que era un santo parte de la Iglesia Católica, otro me dijo que era un señor muy rico que vivió en Itzapa y que a su muerte hizo muchas milagros, mi guía por otra parte narra que es una fusión entre Judas Iscariote y el conquistador español Pedro de Alvarado, mientras que Wikipedia hace alusión a que su origen es parte de la fusión de un dios maya y la influencia del catolicismo durante la conquista española. Cualquiera que fuera su verdadero origen, la popularidad de este santo pagano tiene cada día más adeptos y placas en agradecimiento por los milagros concedidos, adornan las paredes de esta capilla-cantina.
Luego de esta experiencia con el folklor guatemalteco, regresé a Antigua para preparar mi partida e ir hacia mi siguiente destino: Flores. Ubicada en el Lago Petén Itzá al norte de Guatemala. La atracción ahí son las ruinas mayas de Tikal.
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