Panama, ciudad cuyo canal estuvo bajo el control estadounidense por casi 85 años, desde 1914 hasta 1999 cuando el Canal pasó a ser administrado en su totalidad por Panamá. Cuando entras a Panamá puedes ver grandes edificios irguiéndose delante de ti. Caminas por las calles y ves distintas cadenas de comida rápida estadounidense: Wendy's, Subway, Popeye's y las más conocidas como Burger King y McDonald's. Panamá tiene su propio encanto dentro de todo su modernismo. El canal, uno de sus principales aportes económicos, muestra a Panamá como una ciudad moderna en continuo crecimiento. Muchas zonas urbanas tienen un estilo también estadounidense, con casas con jardines alrededor, cercas y "backyards". El centro comercial más grande tiene un nombre que por sí solo habla mucho de esto: "Albrook".
Llegamos a Panamá en la 4x4 temprano. Es gracioso ver que el chofer en lugar de un espejo retrovisor, tenía un reproductor portátil de DVD para ponerle a los pasajeros videos de reggaeton del momento y películas gringas sin tema sobre guerras y soldados. Luego de 2:30 horas llegamos a Panamá. Conforme nos acercábamos, desde lo lejos veíamos a los grandes edificos, el lado del Océano Pacífico nos rodeaba y nuestro próximo destino se acercaba. El taxi-4x4 nos dejó en una cabina de internet. Acá buscaríamos el teléfono de mi amigo del colegio y Universidad (Paco Carrasco) para llamarlo y avisarle que ya habíamos llegado. Lo llamamos y con la atención que es particuar en él, ofreció recogernos del Subway que estaba en frente de las cabinas de internet mientras nosotros desayunábamos ahí. Luego de 5 días en altamar, el apetito se me había desatado, 45 cm de sandwich suizo del Subway hizo que mi hambre se satisfaga. Fue en este momento que nació una relación amor-amor-amor entre yo y el Subway. Me volví adicto.
Paco nos recogió al medio día y les dio un aventón a Jamie y Matt que aún estaban con nosotros. A nosotros nos llevó a la casa en donde vivía con su hermana Mariela. La hospitalidad recibida por Paco y Mariela fue increiblemente excelente. Les agradezco enormemete todos los gestos que tuvieron con nosotros. Paco salía al día siguiente muy temprano para Costa Rica por trabajo y luego se iba de vacaciones a Perú. Por la tarde, luego de instalarnos y sacarnos toda la mugre de 5 días en altamar, salimos a dar una vuelta alrededor del Barrio de Paco (El Dorado). No encontramos mucho alrededor más que tiendas y negocios. En el momento de la cena, fuimos a una cafetería estilo buffet-gringo llamado La Onda, en donde me miraron raros cuando pedía que me siriveran arroz con guandú (especie de frejol) y puré de papas (ya que estos dos acompañamientos no se mezclan en Panamá), todo esto con una carne al jugo.
Terminando de comer, regresamos a la casa y nos encontramos con Paco y Mariela, quienes nos ofrecieron llevar al Causeway de Amador, las cuales son tres islas ubicadas una a continuación de la otra que fueron unidas por una carretera hecha con tierra y rocas obtenidas de la excavación del canal. Ahí nos tomamos unas cervezas junto al Océano Pacífico. Regresamos a la casa y Paco nos tenía una novedad: Pisco de Chocolate, una interesante combinación.
Al día siguiente, Vania y yo fuimos a conocer el canal de Panamá en el lado cerca a la ciudad: Miraflores Locks (o las esclusas de Miraflores). La entrada nos costó 5 dólares, y al darnos cuenta que por 5 dólares sólo veíamos a los barcos pasar a través de las esclusas y nada más, decidimos tratar de negociar una entrada gratis al museo sobre el canal (cuya entrada costaba 8 dólares). Lo logramos, después que Vania le hizo ojitos al vigilante del museo, nuestro ingreso se garantizó. Recorrimos el museo y luego decidimos seguir recorriendo el mundo capitalista panameño, y qué mejor lugar que ir a Albrook, el centro comercial más grande de Panamá City. No pude conmigo mismo y me compre unas cuantas cosillas entre las cuales un reloj que lo venía persiguiendo desde Lima y unos shorts nuevos para el viaje. Vania no quiso sumergirse en el mundo capitalista ni consumista, pero un día después me estaría comentando que comprar es lo máximo y que se siente bien hacerlo pero de vez en cuando. Claro mi Vanita).
Panamá fue nuestro centro de recarga de baterías después de casi un mes de viaje. 4 días a ritmo lento nos recargó para continuar nuevamente con el viaje. Entre subways, salidas, descansos, comidas, paseos y una buena host que fue Mariela, no podemos quejarnos de Panamá, nos trató muy bien y nos llevamos un excelente recuerdo de la ciudad.
En el tercer día nos fuimos a conocer el centro de la ciudad o el "Casco Viejo". Una zona antigua, clásica y bien conservada en el área de San Felipe. Luego de recorrer el Casco Viejo, a Vania le entró la fiebre consumista y quiso ir a Albrook para comprarse algunas "cosillas", una de las cuales es de donde estoy escribiendo ahora y una mochila nueva porque la suya estaba para el gato.
Nuestro último día lo utilizamos para conocer las ruinas de la ciudad de Panamá Antigua, en donde se erigió la ciudad por primera vez y la cual fue saqueada e incendiada por el pirata Henry Morgan. Quedan pocas ruinas en la ciudad, porque la mayoría de las piedras que dejaron los edificios fueron reusadas para construir la actual Panamá. Luego de visitar las ruinas, Vania quiso despedirse nuevamente del Casco Viejo al cual regresamos para re-explorar y tomarnos algo en la Plaza Bolívar.Esa misma noche saldríamos para David y enrumbar hacia las alturas de Chiriquí a 6 horas alnorte de Panamá: Boquete.





































hola Grex...mira estan buenos los relatos y las fotos...y me encantaria tener una experiencia similar....te molesto y te agradeceria si pudieras darme alguna info respecto a Rutas y traslados ps quisiera ir hasta Caracas....soy de Tucuman-Argentina..y bue! toda la info que me puedas dar será muy bienvenida...saludos...y sigue asi...posteando las realidades de nuestra gran y hermosa tierra..PD: mi cuenta de correo es el_jose13(arroba)hotmail
ResponderEliminarHola Jose! Claro! Te acabó de mandar un email! Chekalo!
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