Paramos un mototaxi y por 3 soles (1 dólar) nos llevó a buscar hoteles alrededor. El mototaxista nos comentaba que Órganos es bastante tranquilo y que se puede caminar por el pueblo o la playa sin temor a que pueda pasar algo. Al mototaxista no le costó mucho ayudarnos a buscar hotel, porque el primero al que llegamos (Hotel de Don Pánfilo), nos quedamos enamorados por la buena relación entre calidad y precio. El hotelito está frente al mar y tiene una terraza rústica y techada en segundo nivel con una vista espectacular de la playa.
En la noche nos fuimos a Máncora a dar una vuelta y de paso buscar en qué línea nos íbamos para Guayaquil-Ecuador (varias personas nos habían recomendado ya CIFA). Máncora está a 15 minutos de Órganos y puedes llegar ahí en colectivo (Taxi compartido), en combi o en bus Eppo (el terminal de Eppo está en el mismo Órganos). Aún desconfíabamos de los colectivos por las historias que habíamos escuchado que pasaban en el mismo Lima de asaltos y demás, así que decidimos irnos por la segura
Nos fuimos a comer luego, encontramos un menú bueno, bonito y barato en el que Vania se pidió un apanado de pescado con arroz y papas y yo me pedí un chupe de pescado. La comida estuvo buena y justa. Obviamente la acompañamos de una cervecita recontra helada.
Eran ya 9:45 p.m. y ya nos habían dicho que el último Eppo salía hacia Órganos a las 7:15 p.m. y las combis y colectivos hasta las 10:00. Así que nos pusimos a buscar una móvil que nos lleve de regreso. Caminamos y caminamos, preguntamos y nos dijeron que fuéramos al paradero donde se estacionan los taxis, pero llegamos y estaba vacío!! ya me alucinaba pasar la noche en Máncora, mientras que nuestro cuarto en Punta Veleros se quedaba solito y pagado.
Por obra y gracia del Señor, apareció un colectivo que lo conducía un señor que tenía el tamaño de 2 (de ancho). Con él iban dos personas más (hombres), los 3 en el asiento de adelante, mientras Vania me dice: "qué miedo!!". Había recorado las historias de asaltos en colectivos en Lima, pero le dije por si acaso que se coloque pegada a la puerta. El camino fue rápido y nadie habló por estar alerta a cualquier cosa "sospechosa" que nunca apareció.
Llegamos a Órganos y por 3 soles, un mototaxi nos llevó a las bodegas y al mini-market de la Plaza de Armas para comprar el desayuno del día siguiente y luego al hotel. En el hotel nos sentamos en la terraza a escuchar las holas y a conversar hasta que nos dio la hora de dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Déjanos un comentario! :-D