
Despertando en Órganos nos fuimos a pasar la mañana a la playa y Vania me dio unas clases de yoga a nivel principiante. Luego nos fuimos a desayunar al hotel la comida que habíamos comprado (yogurt, frutas y tostadas) y sin darnos cuenta vimos el reloj y ya eran las 12:00 y el bus salía a las 12:30 desde Máncora, sólo nos miramos y nos fuimos casi de inmediato a arreglar nuestras mochilas. Salimos del hotel a las 12:15 con la esperanza de encontrar un mototaxi inmediato que nos llevara al pueblo a tomar lo primero que esté disponible para Máncora, así que saliendo no encontramos ni un mototaxi. Tuvimos que caminar unos 5 minutos hasta que apareció un mototaxi y nos llevó al paradero. En el paradero justo pasaba una combi en el momento que nos bajábamos, en ese momento yo ya me había quedado sin soles y Vania sólo tenía 3 soles (USD $1). Preguntamos por el pasaje y costaba 2 soles por persona, así que a negociar con el cobrador que nos lo bajara a 1.50, nos aceptó así que nos subimos a la combi siendo ya las 12:25.
En la combi preguntamos si ya habían visto pasar al CIFA (nuestro bus), nos dijeron que aún no, lo cual nos tranquilizó. Estamos con la suerte de nuestro lado (eso pensamos), todo va a nuestro favor, hasta que 5 minutos después de Máncora un policía de carreteras para a nuestra combi y nosotros maldiciendo. Hicieron las revisiones de rutina, pidieron documentos y aproveché para preguntarle también al policía si ya había pasado CIFA a lo cual nos respondió que aún no.
Llegamos a Máncora y nos dejaron en otra agencia de CIFA (un poco más adelante que la agencia en la que habíamos estado el día anterior), preguntamos si ya había pasado el CIFA a la gente de nuestro alrededor y nos dijeron que hacía instantes había pasado. Habíamos perdido nuestro bus! Un taxi nos quería cobrar 40 dólares por alcanzarlo (criollazo, si nuestros pasajes nos habían costado US $38 los dos). Nos fuimos con calma a la agencia a ver una solución).
En la agencia, conseguimos otro bus (Ecuatoriano Pullman) que pasaba a la 1:30 p.m. por un extra de US $5.00 cada uno. Aprovechamos el tiempo que nos quedaba para almorzar en el mismo sitio de la noche anterior.

A la 1:30 en punto llegó nuestro bus con sólo unos 6 pasajeros y un cobrador. Nos embarcamos cada uno en dos asientos recontra cómodos. El primer tramo hasta Tumbes duró 3 horas y el camino fue increíble pasando al costado del mar. Ya en Tumbes pasamos por migraciones de Perú para sellar nuestros pasaportes peruanos. Bajando del bus como 10 tramitadores alrededor tratando de atolondrarnos para que contratáramos sus servicios por una propina y nos llenen la tarjeta andina y nos digan en qué ventanilla sellar nuestros pasaportes. Obviamente los ignoramos.

Luego de Migraciones en Perú, tuvimos que cruzar en el mismo bus la frontera Perú-Ecuador (Aguas Verdes - Huaquillas). Nada extraordinaria, pero debo aceptar que el lado ecuatoriano es más limpio, ordenado y mejor construido que nuestro lado peruano que es todo lo contrario. 10 minutos más de trayecto y paramos en el control migratorio de Ecuador. Ahí nuestra intención era sellar nuestros pasaportes (portugués el mío y chileno el de Vania) para iniciar nuestro trayecto ya con un sólo pasaporte al cual no le exigen ni una visa para los países en los que íbamos a estar. Vania fue la primera que llegó su ventanilla y la atendió un encargado gordo y moreno. Yo veía desde mi línea que ya empezaban a chistar porque en su pasaporte no estaba el sello de salida de Perú. Así que me acerqué a tener una amigable discusión con el policía encargado. Después de un par de minutos tratando de convencer al encargado, nos dijo que lo siguiéramos y nos llevó detrás del pequeño edificio de Migraciones. Ahí hice mi último esfuerzo en hacerle entender que siempre que hemos viajado con dos pasaportes, nos sellan la salida en el peruano y la entrada en el otro pasaporte. Para lo cual, sin ton ni son, nos insinuó que quería su propina para sellar nuestro pasaporte extranjero (En el consulado de Ecuador ya nos habían dicho que ellos sólo sellan el pasaporte donde figura la salida del Perú). Por el favorcito le dimos US $10 entre los dos (y eso que quería US $10 por cada uno). Nos fuimos a la ventanilla a que nos terminara el trámite. Nuestro bus y todos los pasajeros nos seguían esperando este tiempo extra y el cobrador ya estaba a nuestro lado en la ventanilla para asegurar que no nos demoráramos más tiempo.

El camino hacia Guayaquil es verde, entre platanales y pueblos. Es una buena vista que si se viaja de día se puede disfrutar. Eran ya las 8:00 (a 1 hora y media de Guayaquil) y nuestro bus empieza a bajar la velocidad y empieza salir humo del motor y pasó lo que ya estaba predestinado que nos pase: se malogró. Todos los pasajeros nos bajamos (ahora ya éramos más con la gente que había subido en Machala y toda la gente que había recogido el bus durante todo el camino). La solución que nos daba era embarcarnos en otro bus que pasara en esos
instantes (el cobrador iba a pagar por este pasaje). No esperamos mucho y a los 10 minutos

pasó un bus que era nada menos que CIFA. Nos subimos y encontramos asiento. En el camino vine conversando con un ecuatoriano que vivía en Guayaquil y tratando de conocer la ciudad, zonas seguras, atracciones y demás de un mismo citadino.

Luego de 8 horas de viaje desde Máncora, llegamos al terminal terrestre de Guayaquil a las 9:30 (todos los buses se centralizan ahí y no tienen terminales propios). El Terminal es simplemente increíble, limpio, bien iluminado, con tiendas de varias cosas, escaleras eléctricas, ascensores, 3 pisos de embarques. Bajando del bus y con un clima que mis sandalias, short y polo era suficiente, nos fuimos a tomar un taxi. US $3.00 desde el terminal de buses hasta el hotel 9 de Octubre (En la Av. 9 de Octubre). Este hotel había sido recomendado por Franz (amigo de Vania que vive en Quito).
Llegamos al hotel y se veía bonito y lleno de gente, fuimos a averiguar y estaba lleno y en miércoles! Preguntamos por otro hotel en la zona, y nos dirigieron al Hotel Indira que estaba a la vuelta de nuestro ahora ex-hotel. Fuimos a buscar este hotel que se veía decente por afuera y preguntamos por una habitación y costaba US $25. Conseguimos en este mismo hotel una habitación doble por US $15 pero nos dijeron que estaba en el cuarto piso y nosotros preguntado que qué había de malo con el cuarto piso, y el recepcionista nos dijo que no había cable ni agua caliente (podíamos sobrevivir sin cable y agua caliente en Guayaquil es como decir agua caliente en Piura en pleno verano). Fuimos a ver la habitación y no miento que cuando se abireron las puertas del ascensor al cuarto piso, parecía un hotel tipo "El Resplandor" con muebles antiguos y puertas de madera un toque descuidadas pero nada inhabitable. El cuartito era simple, no tenía teléfono y tenía su baño y todo estaba limpio. Decidimos quedarnos.





:) buenza voz, ahora hay un hostal nuevo y bonito se llama Nucapacha, les dejo el link www.nucapacha.com
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